Como la mayor parte de las enfermedades que tratamos en este blog, esta enfermedad no tiene una cura específica ni un tratamiento concreto.
Principalmente el abordaje de este trastorno es sintomático, basándose en la prevención de lesiones potencialmente graves que se puedan pasar por alto, precisamente por la incapacidad de sentir el dolor. Esta educación en prevención de accidentes proporciona a los afectados una mejora en su calidad de vida y un mayor grado de autonomía. Para evitar la cronificación y complicación de lesiones, se recomiendan revisiones periódicas generales incluyendo: